jueves, 9 de mayo de 2013

• Bóveda perdida •


Robusto Cielo,

¿Dónde haz dejado la sonrisa?

Se dirige a ti

El corazón saltarín que te observaba en estas fechas.


¡Oh que diciembre tan espantoso!

Tan lleno de campanas y diminutos colores,

La lluvia como un telón de memoria,

Y el sabor dulzón del vino.


¿Dónde te escondiste cielo amado?

¿En qué baúl maldito escondiste las estrellas?

Me abandonaste como Virgo al ocio,

Como la humanidad a su Cristo,

Y no aun no me recupero del último punto aparte.


Levantaba la vista como una bandera de guerra,

Derramaba mi ignorancia y mis recuerdos

A borbotones por los ojos.


No desmiento tu pecado, pero dime por favor...

¿Dónde te haz metido?

¿Por qué me haz abandonado?


Hoy es el solsticio sagrado,

La manzana y la cruz,

Mi sangre y la espada...

La rabiza de la Luna.


Feliz cumpleaños Cielo amado

Dondequiera que te encuentres.


• α •












• 28 •


He de darme por satisfecho

Solo con el respiro tierno de tus flores,

Tu jardín aterciopelado...

El oro grisáceo de tus difuntas mustias.

La clave está en no dejarse dominar,

En ser creativo cada vez que se sonríe.

Nuestro pensamiento se ve cada día mas atenuado por el silencio,

Por la falta graciosa de verbalizar el sentimiento,

Porque el sexo es demasiado bueno para sermonear.

Me duermo entre tus muslos y tú sueñas en mi cabecera

Con grandes montones de barro y tu anciano y sabio salvador.

No vuelas tan alto, porque sabes lo que significa: elevación.

A veces me siento como esos mártires de película, que darían su vida por ti...

Aunque yo daría mi vida, porque hubieses tenido a tu padre

Y no seas la basura egoísta y engreída que eres ahora.

Sin embargo te amo,

Distante y sereno,

Como se ama al mar, o al desierto...

O como el desierto ama al mar,

O como el mar ama al desierto.

Soy un par de grandes ojos que se posan en todas partes,

Omnipotente en el sentido arquitectónico de la palabra,

Perseverante en el sentido atlético.

Me drogo con mis libros y con mis plantas,

Con la página blanca y virgen,

Con la promiscua tinta de mi lápiz.

Narcisista de tomo y lomo.

Nihilista como un dinosaurio,

Sopa caliente de campo sureño.

Caminas despacio para saturar mi reloj...

Sin musa el escritor es de piedra, y a veces creo que me escribo a mi mismo,

No hay peregrinas putas a quienes dedicar estas letras,

Aunque si imágenes de novias soberbias que cruzan por la memoria.

Eres carne de mi carne, lector aburrido.

Consecuencia de un olvidado Big Bang,

Títere altruista de la sociedad.

Quema este libro, porque es gratuito.




• Sirénate •


La perfección es ciega tortuga que vuela despacio. 

Trágame con tus piernas freudianas y lapídame con tu 3 de trébol. 

No eres más que el cobijo biológico de lágrimas sin vida, 


El paraguas japonés que cubre cráneo chileno.


Plánchate las pestañas que se te arrugó la mirada.


Sirena de tres colas, 


Eres musa de mi más bruta embarcación, 


Apareces cantándole a mi tripulación la cueca vinagre que se escapó de tu sexo.


¡Sirénate!


¿Sabes cual es la suma de tres más tu? 


Un mall en pleno desierto.


No dudes del poder de tu cuello,


Que es muro lascivo de huéspedes malditos. 


Recuerdo el día en que dejaste de usar tacones 


Y te torciste el tobillo doce veces con las botas de goma.


No eres tan perfecta después de todo, 


Cigüeña ginecóloga, 


Voladora occidental.


Te perdiste entre cafeína y cocaína, 


Sin distinguir negro de blanco. 


¿Fuiste perfecta alguna vez, pingüina arco-iris? 


¿O eras solo chatarra capitalista que se hundió con el Titanic?


Tropezaste con mi caballo estacionado fuera de la iglesia 


Y ¡que casualidad! 


Tú tenías un látigo para dominar bestias.


¡He dicho que te sirenes! Regresa a la profundidad del mar, 


Mujer tortuga-cigüeña-pingüina.